“La llegada de un sistema de alta fidelidad modificó la manera de escuchar música en Artlab y empezó a dejar marcas en su programación. Escucha de discos completos, una pista de baile concentrada en el sonido y una presencia cada vez más regular del jazz trazan, desde 2025, una pequeña historia de consecuencias sorprendentes.”

Los parlantes Altec A7 “The Voice of the Theatre” cambiaron algunas cosas en Artlab. A comienzos de 2025, la restauración y puesta a punto de este sistema de alta fidelidad —un clásico diseñado originalmente para salas de cine— sumó una nueva variable a un espacio acostumbrado a pensar las relaciones entre música y tecnología. La diferencia podía escucharse, por supuesto. Pero también empezó a verse en la programación.

Alrededor de la Sala HiFi fueron apareciendo diferentes maneras de situar la escucha en el centro de la experiencia. Las sesiones dedicadas a discos completos recuperaron algo tan elemental como infrecuente en estos días: sentarse a escuchar un álbum de principio a fin. Círculo de Sonido trasladó esa misma atención a la música de baile, con una pista donde la calidad y la percepción del sonido forman parte de la experiencia. Escuchar para bailar. Y el jazz, que ya había tenido algunas apariciones en vivo durante 2024, comenzó a ocupar el escenario con una frecuencia cada vez mayor.

La nueva tecnología de audio abrió, al mismo tiempo, nuevas posibilidades curatoriales.

Los tickets para todas las actividades se encuentran disponibles en este link.

Una música de detalles

Hay razones para que ese cruce resulte particularmente fértil. El jazz exige una escucha atenta a variables que no siempre ocupan el primer plano: el timbre de un instrumento, una variación mínima de intensidad, el ataque de una nota, la profundidad de los graves, el espacio que se abre entre dos sonidos. Una buena parte de su lenguaje sucede en tiempo real y depende de esa conversación.

En una ciudad con una escena de jazz extensa y activa, esas músicas encuentran situaciones muy diferentes. Hay clubes dedicados exclusivamente al género, espacios íntimos donde escenario, mesas y gastronomía comparten una misma sala, jams que prolongan la tradición comunitaria y centros culturales que incorporan el jazz dentro de programaciones más amplias. Los mismos músicos circulan entre esos lugares, cambian de formación, cruzan generaciones y vuelven a encontrarse en proyectos diferentes.

Artlab se incorporó a esa trama desde una perspectiva propia. La electrónica, el arte digital y la experimentación habían construido una relación particular con la tecnología, donde los dispositivos participan activamente de la práctica artística. Con la llegada del HiFi, esa búsqueda encontró una formulación específica: una sala pensada desde la escucha, con el sonido convertido en una dimensión explícita de la programación.

El recorrido espacial también interviene. Antes del concierto, el encuentro ocurre en la galería, entre la muestra de arte digital, la barra y la propuesta gastronómica. Después se abren las puertas de la Sala HiFi. Adentro desaparecen las mesas, los platos y la circulación del bar. Quedan las sillas, los músicos y un sistema de sonido concebido para hacer audible el detalle.

Del disco al escenario

Algunos de los primeros álbumes elegidos en el ciclo Escuchas HiFi permiten seguir una pista. Kind of Blue, de Miles Davis, y The Köln Concert, de Keith Jarrett, pasaron completos por los Altec A7 durante 2025. El jazz ya estaba allí, en los discos, mientras aumentaba gradualmente su presencia en vivo.

En cierto sentido, Artlab llegó al jazz desde la escucha antes de convertirlo en una presencia regular sobre el escenario.

Los antecedentes en vivo habían comenzado en 2024 con Fatoduo y Chinwezz, dos proyectos situados en una zona porosa del jazz, abierta al groove, el funk y la electrónica. Durante 2025 esa línea se amplió con Ekathe y MAPU, entre otras propuestas, y sumó una formación de la trayectoria de Escalandrum. En 2026 el jazz se consolidó como un segmento estable de la programación, con un día específico y una línea editorial propia, incorporando proyectos y músicos como Pipi Piazzolla Trío, Gillespi y Álvaro Torres, Pájaro de Fuego y Versus.

El recorte de Artlab privilegia esa permeabilidad: improvisación y composición conviven con groove, sintetizadores, instrumentos eléctricos y cruces con otros lenguajes.

Cuatro vertientes de Jazz HiFi

Septiembre permite ver ese recorte con especial claridad.

Fatoduo concentra buena parte de esa zona híbrida. Fabio Gómez en batería y Patricio Lema en teclados y sintetizadores construyen una música instrumental donde el groove funciona como estructura y la improvisación mantiene abiertas las formas. El set de Lema asume funciones armónicas, melódicas y graves frente a una batería que oscila entre precisión y desvío.

Gillespi y Álvaro Torres exploran un diálogo diferente. Después de más de veinte años de relación musical, en Forma expandieron trompeta y piano hacia sintetizadores, guitarras, programación y otros teclados. La composición sostiene la arquitectura y la electrónica amplía el campo tímbrico.

Pipi Piazzolla Trío propone una tercera posibilidad. Pipi Piazzolla en batería, Lucio Balduini en guitarra y Damián Fogiel en saxo tenor mantienen desde hace años una formación acústica atravesada por composiciones propias, desplazamientos rítmicos e improvisación. La ausencia de bajo convencional abre una circulación particular entre los tres instrumentos y vuelve especialmente perceptibles los cambios de dinámica, densidad y registro.

Adrián Iaies abre la cuarta vertiente. Pianista, compositor y arreglador, pertenece a una generación que amplió el lenguaje del jazz argentino a partir de una relación constante con el tango y otras músicas populares. Su presencia dentro de Conciertos propone una escucha concentrada en el instrumento solo, el fraseo, el silencio y la construcción de una forma en tiempo real.

Fatoduo se presenta el viernes 4 de septiembre dentro de Artlab en Vivo. Gillespi y Álvaro Torres llevan Forma a la Sala HiFi el miércoles 9. Adrián Iaies participa de Conciertos el miércoles 16. Pipi Piazzolla Trío regresa el miércoles 23.

Lo singular ocurre en ese encuentro: una música especialmente sensible al timbre, la dinámica y la improvisación dentro de un espacio que, a partir de una transformación tecnológica, comenzó a ampliar las posibilidades de la escucha.