"Cada vez que parece haber revelado todos sus secretos, vuelve a sorprender con una nueva posibilidad."

​Hay tradiciones que sobreviven porque alguien las conserva. Otras, porque alguien se anima a volver a imaginarlas. El tango pertenece a esa segunda categoría. Cada generación encuentra una manera distinta de dialogar con un lenguaje que parece haberlo dicho todo y que, sin embargo, todavía guarda preguntas sin responder. Mariano Godoy es, acaso, uno de esos artistas que decidió hacer de la pregunta un método. Hace años que le habla al bandoneón, pero, sobre todo, hace años que lo escucha, como si supiera que el instrumento todavía guarda secretos. 

​Compositor, cantante, bandoneonista, docente e inventor, Godoy construyó una obra donde la tradición rioplatense conversa con la electrónica, el rock, el pop y la experimentación sonora sin resignar la intensidad emocional que convirtió al tango en un lenguaje universal. 

Durante un viaje en auto bajo la lluvia, un cassette de Astor Piazzolla giró para siempre el rumbo de su vida. Durante años intentó reproducir con la guitarra aquello que escuchaba en el bandoneón. «Empecé a tratar de imitar ese sonido. A los 18 me rendí y cambié de instrumento», contó entre risas. Después llegó una confesión que terminó definiendo su identidad artística: «Creo que sigo tocando el bandoneón como si fuera una guitarra eléctrica.» Aquella decisión transformó su manera de entender la música: el bandoneón dejó de ser un destino para convertirse en un punto de partida. 

​Por eso sus composiciones nunca suenan a una fusión calculada. El bandoneón llegó a una habitación donde ya convivían amplificadores, pedales de distorsión, sintetizadores y guitarras. En lugar de abandonar ese universo, decidió incorporarlo, logrando que tradición y vanguardia convivan con naturalidad.

Encontra las entradas de su presentación en «Conciertos» en este link.

​Desarmar el sonido

​Esa misma curiosidad lo llevó a desarrollar La Jaula, uno de sus proyectos más singulares dentro de Música de Cajas. Exhibida por primera vez en París, la instalación formada por siete objetos sonoros propone modernas cajas de música en las cuales el diseño acústico, visual y electrónico se entrelaza con la interpretación musical. Fue uno de sus primeros acercamientos a la experimentación: “Desarmé el bandoneón y grabé la respiración, los metales, las voces, los chirridos y todo lo que sucede en segundo plano cuando tocamos. Con todos esos sonidos hice una obra”, señaló al presentar la experiencia. Lo que para otros habría sido un detalle técnico, para Godoy se convirtió en materia artística. 

Su vínculo con el instrumento tampoco termina cuando baja del escenario. Desde hace más de una década desarrolla talleres de formación y, en 2016, creó la Orquesta Escuela de Bandoneones, un proyecto que reúne estudiantes de diferentes edades y nacionalidades con una mirada contemporánea donde la enseñanza convive con la improvisación y la composición. 

​Democratizar la cultura

De esa experiencia docente surgió la Bandólica, un instrumento electrónico inventado por él mismo y desarrollado junto al productor Sebastián Barbui para acercar el universo del bandoneón a quienes no pueden acceder a uno tradicional. La idea nació tras comprobar que el precio de un instrumento original se había convertido en una barrera insalvable para muchos jóvenes. 

​Él mismo comenzó estudiando sobre un teclado de cartón con teclas de goma EVA para memorizar la ubicación de las notas. Décadas después, aquella solución improvisada inspiró un desarrollo tecnológico concreto. Para explicar esa necesidad, suele recurrir a una comparación elocuente: «Si una pelota de fútbol costara dos mil dólares, probablemente nunca hubiéramos tenido un Maradona». Democratizar el acceso a un instrumento también significa ampliar las posibilidades de la cultura. 

Trazando el camino

En lugar de tratar al tango como una pieza de museo, Godoy impulsa una tradición viva. Con el impulso de su disco NonTango, que reabrió el debate sobre la identidad actual del género, el artista anunció su nueva gira europea, «TANGO O NONTANGO». Entre agosto y octubre recorrerá Italia, Francia, España, Alemania y Suecia. El punto de inflexión del tour será el 9 de octubre en el Privat Club de Berlín: allí celebrará el lanzamiento de su primer vinilo prensado en Alemania, un hito que marca la consolidación internacional de su obra e inserta el nuevo tango argentino en el corazón de la industria europea. En sus shows combinará obras instrumentales, temas propios y el uso de la Bandólica, bajo una premisa clara: «El tango no necesita custodios»

Aquí y allá, la búsqueda es la misma. Sus composiciones también comenzaron a ser elegidas por los DJ’s y hoy su música se escucha y se baila en los espacios más importantes. Así, entre la escena local y los escenarios del mundo, la música de Mariano Godoy demuestra que las tradiciones no se defienden congelándolas en el tiempo, sino haciéndolas pulsar en el aire del presente.

Como anticipo de su gira internacional, el músico se presentará el próximo 22 de julio en la sala HiFi de Artlab, ofreciendo un recorrido inmersivo por su universo creativo, donde cada nota invita a habitar el tango de una forma nueva.